“Un cuerpo es un cuerpo, sólo las
voces sirven para amar”
Uno de los mayores aciertos de la
novela radica en su efectiva manipulación de los referentes literarios.
Valiéndose de “Museo de la novela de la eterna”, de Macedonio Fernández, como
pilar fundamental, Piglia se refiere con eficacia a la narrativa del siglo XX
argentino: Borges, Bioy Casares y Arlt se convierten en un elemento más de la
ficción de Piglia, jugando un papel fundamental en la novela. Así mismo el Finnegans Wake de Joyce es utilizado
como pieza clave de la apuesta lingüística de Piglia.
“La ciudad ausente” es, sin duda,
una de las piezas más interesantes de la narrativa argentina contemporánea. A
veces densa y compleja, no deja de sorprender al lector en cada guiño, cada
acción, cada vuelta de tuerca. Si bien no es un libro para cualquier persona y
requiere de un mínimo de conocimiento sobre la lingüística y la narrativa
argentina del siglo XX, vale la pena intentar zambullirse en la complejidad de
su prosa, aparentemente sencilla, que esconde en cada una de sus líneas un
significado simbólico una alegoría que constituye una interesante apuesta por
el lenguaje.
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