lunes, 29 de abril de 2013

Lo que no tiene nombre


“Mi primera reacción después de la muerte de
Daniel ha sido tratar de comprender”



El último libro de Piedad Bonnett narra la historia verídica del suicidio de su hijo, partiendo del momento en que los sobrevivientes a la tragedia empacan los enseres del muerto en su apartamento en New York, para luego reconstruir la historia de la aparición y desarrollo de la esquizofrenia del joven que terminaría por llevarlo a tomar la decisión de acabar con su vida. Si bien la autora cataloga su libro como una obra de no ficción, resulta evidente que al enfrentarse con el libro el lector se encuentra con una riquísima obra de literatura.
            Quizás el rasgo más importante de la novela de Bonnett es que no se permite espacio para el melodrama y la exageración sensible. No es, en ningún caso, un frío cuadro de cirujano, ni mucho menos,  pero sí logra evitar los lugares comunes del duelo, el dolor, la miseria y la melancolía. Hay una consciencia narrativa clara y una necesidad poética que guían la narración sin rayar en lo cursi y por eso mismo logra conmover y mover cada una de las fibras del lector.
            Lo que no tiene nombre es una riquísima antología de hermosas reflexiones en torno al suicidio. La preocupación radica en el espacio vacío del cuerpo ausente, la fragancia propia del hijo en cada una de sus prendas una vez desaparecida su presencia de la tierra, en cada una de las huellas que evidencian su paso por este mundo. Bonnett ha escrito una excelente pieza de no ficción motivada por el afán de que el libro sirviera con un vehículo a su catarsis. No obstante, Lo que no tiene nombre funciona aún si fuese ficción, así el hijo de la poeta no hubiera acabado con su vida. Tal es el acierto de la pluma de Piedad Bonnett.
           
            

martes, 16 de abril de 2013

Un mundo feliz



“El hecho de ser madre era algo peor
que un chiste: una obscenidad”


La única novela de ciencia ficción que publicó en vida Aldous Huxley es una fuerte sátira al híper desarrollo tecnológico que pone en peligro los valores humanos. Publicada en 1932 Un mundo feliz cuenta la historia de un futuro donde los humanos son fabricados y catalogados según la programación y manipulación del ADN, un mundo donde los seres humanos gozan en teoría de un armonioso estatus social preasignado y donde todo el pensamiento literario, filosófico y teológico ha sido erradicado, así como todo concepto de familia que, a la luz de los habitantes que construye la narración de Huxley, resulta en un tabú. No obstante, la aparición de un ser humano nacido y criado por uno de estos seres esterilizados y fabricado que habita una reserva de humanos sin civilizar, pondrá en tensión todo este esquema tan aparentemente equilibrado.
            Uno de los elementos más interesante de la novela es su relación con el contexto histórico en que fue creada. Si bien es cierto que debemos dejar atrás todo análisis de marco biográfico, las alusiones a Freud, Marx, Bonaparte, Engels, Lenin, Mussolini, Bakunin y Darwin, entre muchos otros es evidente. Quizás el único fallo de la novela es el carácter tan marcadamente romántico del “salvaje”, el ser que pone en tensión todo el modelo, pues su educación humanística no es del todo verosímil con el discurso que maneja.
            No obstante este error, la novela de Huxley no deja de ser una muy interesante de ciencia ficción, así como de la literatura del siglo XX. La tensión entre la utopía y la distopía nos obliga como lectores a pensar en torno a los problemas y características que componen el pensamiento humano, la vida en comunidad, el imperio de la maquinaria, entre muchos otros temas, que ya eran problemáticos al principio del XX y que ahora con las nuevas tecnologías no dejan de ser relevantes.

martes, 9 de abril de 2013

Lo bello y lo triste


“Nunca se le había ocurrido que los
recuerdos son sólo fantasmas y apariciones.”


La última novela de Yasuri Kawabata, premio Nobel de Literatura en 1968, gira en torno al problema del amor, los celos y el recuerdo. La historia se centra en la relación de Oki Toshio, un escritor entrando en la vejez, y Ueno Otoko, una pintora con la que mantuvo una aventura extramatrimonial y con la que perdió un bebé en un hospital de tercera categoría. Años después Oki se acordará de su antigua amante y la buscará en la ciudad en la que ahora reside, desconociendo la amenazante presencia de su aprendiz y amante Keiko quien decide vengarse del escritor por el daño que le hizo a su maestra.
            Uno de los aspectos más interesantes de la novela radica en la relación que existe entre la creación artística o literaria siempre mediada por la propia subjetividad del que la produce. En efecto, todos los procesos de creación están siempre ligados por la propia subjetividad del artista o el escritor, por los intersticios de su obra, que la novela nos hace evidentes, podemos discernir la soledad, la tristeza y melancolía de sus creadores. En esa medida la novela más emblemática de Oki parte de su relación con Oko y, a su vez, la preocupación de la artista está enmarcada en hacer un homenaje a la criatura que salió de sus entrañas y murió, a la que nunca pudo abrazar.
            La novela de Kawabata es un rico paisaje que da cuenta de la soledad y la tristeza humana en busca de encontrar o reencontrar el amor. Un vívido recorrido por la psicología de los dolores humanos lleno de bellas disquisiciones sobre la belleza y la futilidad de ésta hacen de Lo bello y lo triste una rica obra escrita, donde rebosan reflexiones importantes sobre el género humano. 

jueves, 21 de febrero de 2013

Kitchen


“Los recuerdos verdaderamente entrañables viven y brillan.
Con el paso del tiempo reviven con angustia.”
Mikage


Mahoko Yoshimoto (mejor conocida por su seudónimo Banana Yoshimoto) escribió esta novela cuando aún estudiaba en la universidad. Desde el año de su publicación, 1988, hasta nuestros días se ha convertido en una obra ampliamente celebrada por su capacidad de registrar, con un discurso simple que puede rayar en lo sentimental, las difíciles verdades que circundan al amor y a la muerte. En Kitchen y Moonlight Shadow (novela corta que suele acompañar al libro) el eje de la narración gira en torno del duelo y las vicisitudes que se desprenden de la necesidad de seguir viviendo cuando el otro amado nos ha dejado.
            La lectura de Yoshimoto resulta en un ejercicio ameno, donde la historia transcurre sin percibir el paso de las hojas que se agotan. Su prosa posee una sensibilidad que le permite hablar de problemas complejos que circundan al individuo con naturalidad y sencillez. Si bien se ve afectada marcadamente por la cultura occidental, ello le permite apelar al problema que retrata de una manera universal. La crítica a menudo ha dicho de su estilo que está enfocado por criterios comerciales, que raya en la cursilería para suscitar mayor aceptación. No obstante, lo que podría malinterpretarse como una simplicidad intelectual queda desvirtuado con la capacidad de conmoverse que suscita su prosa, rebosante de belleza.
            Habría que volver los ojos sobre Yoshimoto, su ópera prima es una evidencia de una pluma virtuosa que, delimitando con pocas y acertadas palabras, le habla al género humano de sus dolores y lo exhorta a buscar la felicidad en cada instante, a no dejar que la amargura malogre sus días, a sonreír en compañía de las personas que nos quedan. En definitiva, Kitchen es la comprobación de que la vida a veces no es tan dura, a pesar del camino de lágrimas que se va dejando atrás, como si tratara de decirnos que los recuerdos son parte de lo que fuimos pero no una tara que nos inhibe a llegar a lo que podemos ser.

martes, 19 de febrero de 2013

Neuromancer


“The sky above the port was the color of television,
 tuned to a dead channel.”


Publicada en 1984, la ópera prima de William Gibson constituye por sí misma y por una serie de curiosidades suscitadas en rededor a su producción en una novela que inaugura muchos aspectos. En primera instancia, Neuromancer se convirtió tras su aparición en el más claro exponente de la literatura cyberpunk, esto es un subgénero que se deriva de la ciencia ficción. En ella Case, un vaquero informativo con un fuerte cuadro de toxicomanía, es contratado por un extraño cliente para que lleve a cabo la más complicada estafa informática que hasta entonces se ha visto. La novela fue la primera en ser galardonada con “la triple corona” de la ciencia ficción (los premios Nebula, Philip K. Dick y Hugo) y desde entonces ha sabido abrirse un lugar en la crítica contemporánea y en el corazón de sus lectores no académicos.
            Uno de los aspectos más inquietantes de la novela es la aparición del ciberespacio, término acuñado por primera vez por Gibson antes de la aparición del internet. Es a través de esta conexión que las limitaciones de los cuerpos se desdibuja, volviendo la consciencia sobre un gran recipiente informático donde ésta puede moverse con plena libertad, estar conectada con las miles de personas que componen la red y, a través de la consola, estar en todos los lugares sin estar en ninguno.
            La novela de Gibson es agradable de leer. Si bien a veces la trama es confusa por las acciones que se suceden con extrema rapidez y los términos solamente existentes en el universo del libro, Neuromancer resulta en una inquietante pieza de lectura. Gibson luego convertiría en la primera parte de una trilogía, no obstante la novela funciona por sí misma, aunque deja deseando debido a su interesante trama conocer más historias similares y acercarse al intrincado mundo de pixeles de Gibson.

lunes, 11 de febrero de 2013

Ubik


“They call me Ubik, but Ubik is not my name.
I am. I’ll always be.”
Ubik

Philip K. Dick (1928-1982) es quizás el escritor favorito de ciencia ficción para aquellos a los que no les gusta el género. Su novela Ubik, de 1969, se ha convertido en un referente necesario tanto para los amantes de la especulación científico-técnica como para aquellos enteramente desligados de las reflexiones que constituyen las páginas de este extenso género. Situada en 1992, la novela presenta interesantes especulaciones sobre lo que podría ser el futuro a los ojos de un escritor de finales de los sesenta. En ella se plantean reflexiones en torno a la existencia humana, especulaciones sobre lo que sucede tras la muerte y amplias discusiones de orden psicoanálitico. Todo esto en sintonía con la aparición de un extraño producto llamado “Ubik” que posee la misteriosa facultad de salvar a sus protagonistas.
            Quizás lo más interesante de esta novela radique en la ambigüedad en la que mantiene inmersos a sus personajes. En efecto, es difícil dilucidar si los personajes están vivos o no pues ellos mismos ni siquiera lo saben. Dick se encarga de mantener el misterio punto tras punto, línea tras línea, de forma tal que para el lector es imposible saber si el equipo anti psíquico de la Compañía Runcitier ha sobrevivido a los siniestros que se han desatado en su contra.
            Ubik es una de las obras estelares del autor de Do Androids Dream of Electric Sheep?, otro clásico de la ciencia ficción inmortalizado gracias a la adaptación que Ridley Scott hiciera de la novela en 1982. Como primera aproximación al género bien podría resultar complicado tomar a Ubik como primer escalón, pero la pericia de su narración, las complicadas reflexiones que nos presenta, resultan en una deliciosa lectura, en un acelerado viaje a través del tiempo, el espacio y la naturaleza de la vida misma.   

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un lugar llamado Oreja de Perro


<< No importa que el gato sea blanco o negro
con tal de que cace ratones>>.
Den Xiaoping


La novela de Iván Thays, finalista Premio Heralde de Novela 2008, es la historia de una carta no escrita. Un periodista se ve obligado a cubrir la visita del presidente a un poblado peruano llamado Oreja de Perro. Allí se enfrentará a los laberintos del recuerdo. El hilo de la memoria sólo conseguirá extraviarlo entre los oscuros recovecos de las imágenes que componen su pasado: su hijo muerto, la esposa que lo ha abandonado y a la que no puede escribirle una carta de respuesta. El lenguaje de los espectros es el único registro de sus vicisitudes. En el pueblo entretejerá relaciones con seres que acaba de conocer y fantasmas del pasado que configuran su existencia. Así, un amnésico que aprende chino, un fotográfo cínico y una indígena embarazada con dones de vidente se convertirán en metáforas del comportamiento humano y reflexiones sobre su vida misma.
            Las estrategias del recuerdo, las fotografías físicas y mentales que almacenamos en la atropellada existencia humana, confluyen con un muestrario de lugares comunes revestidos de nuevos y complejos significados. La incapacidad de cargar con el peso de los días, la tortuga que lleva a su lomo su casa y su armadura es el personaje principal de la novela: un periodista que usa su pasado para protegerse de los días, pero cuyo peso lo agobia y le impide seguir el ritmo normal de la vida humana.
            La novela de Thays es una excelente referencia a la nueva narrativa peruana. Abandonando el registro naturalista, Un lugar llamado Oreja de Perro es una novísima experiencia de lectura, donde el pasado y el presente confluyen sin poder discernir de cuál de ellos renunciar. Alabado por Vargas Llosa y Bryce Echenique, entre otras celebridades del ámbito literario, Thays se perfila como uno de los nuevos y más importantes de la literatura latinoamericana contemporánea.